Un vendedor que solo acepta bitcoin por un auto, un celular o un dominio te está pidiendo mandar algo final por algo que todavía no recibiste. Es el mismo problema de "ir primero" de cualquier operación, con una vuelta más: lo que comprás puede llegar tarde, distinto, o no llegar. El escrow resuelve la primera parte por completo y la segunda solo tan bien como describas el trato.
Cómo funciona en iEscrow
- 1Abrís una operación de producto o servicio con el vendedor y describís exactamente qué se entrega. Para un trabajo, podés partir el pago en hitos.
- 2Fondeás el escrow. El vendedor ve que la cripto está y no puede tocarla. El vendedor envía, transfiere el dominio o entrega el trabajo.
- 3Confirmás la entrega (o cada hito) y la cripto se libera. Si nunca confirmás y nunca disputás, la operación no queda colgada para siempre: pasada la ventana, se libera al vendedor, así que la entrega tampoco es rehén del silencio.
- 4Si lo que llegó no es lo acordado, abrís una disputa. Un árbitro lee la descripción, las pruebas de las dos partes, y decide con el motivo por escrito.
Lo que el escrow no hace, y qué hacer en su lugar
- No revisa el auto ni prueba el celular. Escribí el estado, el modelo, el número de serie, la inspección que esperás y quién paga el envío de vuelta en la descripción. Ese texto es lo que lee el árbitro.
- No recupera un pago que hiciste fuera de la operación "para apurar". Nada fuera de la operación es el pago de la operación.
- Para un dominio o una cuenta, no puede verificar la transferencia por vos: confirmá recién cuando el activo esté bajo tu control.
"500 unidades según muestra #3, informe de inspección de X" le gana a "500 unidades". La precisión que ponés en la descripción es la protección que tenés en una disputa.